ARROYO DE MUÑÓ

ARROYO DE MUÑÓ

Muñó fue la cabeza del alfoz que lleva su nombre y Arroyo de Muñó, al igual que Villavieja, fue una de sus cinco aldeas; mas, durante un tiempo, al decaer la villa de Muñó, Arroyo la reemplazó como centro gubernamental y jurisdiccional de la merindad del mismo nombre. El Becerro de las Behetrías se refiere a este núcleo de población como “aldea de Minno” (Munno) y como tal pasó a formar parte del señorío de la ciudad de Burgos por privilegio otorgado por el rey Alfonso XI el año 1332. El conde don Garci Fernández y su esposa doña Mayor Arias tuvieron en Arroyo de Muñó grandes propiedades que posteriormente serían otorgadas al monasterio cisterciense de Villamayor de los Montes en 1253. Acabó siendo lugar de behetría con abundantes bienes de la célebre familia de los Carrillo.

Iglesia parroquial de San Martín.

En la época románica se levantó esta iglesia que fue posteriormente modificada y se construyó una nueva fábrica en sillarejo, para la que se aprovecharon algunos materiales. De la época románica tan sólo podemos ver, además de algunos lienzos de muros, una cornisa con el frente biselado con distintas molduras, así como una interesante colección de canecillos repartidos bajo el aleros. Por su interés iconográfico queremos resaltar la presencia de un canecillo de doble cabeza (bicéfalas) dirigidas en distinta dirección y con muy distinta expresión en cada rostro.

Iglesia de San Martín (Arroyo de Muñó)

La iglesia es de elevadas dimensiones, con espadaña sobre el hastial que mira a poniente y portada renacentista y en la que campea una imagen del santo Patrono. Conserva una interesante pila bautismal de la Baja Edad Media.

La ermita de Santa María es posiblemente el último vestigio que nos queda de lo que en tiempos fuera el castillo y la ciudad de Muñó. Amparada en su soledad y privilegiada ubicación, aún se mantiene en pie pese a que el peso de los siglos y la abulia humana han dañado su fábrica. Se trata de un templo de los siglos XIII y XIV, con cabecera poligonal, rasgados y recios contrafuertes; la espadaña se alza al poniente y dispone de tres vanos sin campanas; y al mediodía un atrio precede a la portada formada por doble arco apuntado.

Ermita de Muñó y antiguo emplazamiento del Castillo de Muñó
Ermita de Muñó y antiguo emplazamiento del Castillo de Muñó

Se trata de un tempo de extraña construcción cuya fábrica pertenece a épocas muy distintas. Presenta planta basilical rematada en cabecera con ábside semicircular, levantada en las postrimerías del siglo XIII con muros de sillarejo y mampostería. Por sus escasas dimensiones u otras razones, en el siglo XIV hubo necesidad de modificar la cabecera o simplemente ampliar la iglesia. Fue en esta época cuando se rehízo el resto de la nave actual y la cabecera y se construyó siguiendo modelos de sillería y de acuerdo con las directrices impuestas por el imperante estilo gótico. Se cegó la portada septentrional y se abrió la actual más resguardada, se aprovecharon muchos materiales y se remató en un ábside de planta poligonal, recios estribos o contrafuertes y rasgados ventanales de doble escocia. La portada está formada por doble arquivolta de arco apuntado y arista biselada. En este periodo también se reestructuró la espadaña y los vanos para las campanas.

Exteriormente, lo más visible como románico es la cornisa y especialmente el conjunto de canecillos de la nave y los reaprovechados en la nueva construcción. Interiormente lo que más recuerda el estilo son los haces de columnas que sustentan lo que podría hacer de arco de triunfo.

Así mismo se conserva una hermosa pila bautismal, románica del siglo XII y que se exhibe sobre un alto basamento circular.

BIBLIOGRAFÍA:

El Alfoz de Muñó: una comarca surgida en la época de la repoblación y El Arte Románico en el Alfoz de Muñó de D. BRAULIO VALDIVIELSO AUSÍN

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.