PEDROSA DE MUÑÓ

Este pequeño pueblo se recuesta en una hondonada del Campo de Muñó, sobre un terrero irregular por el que desciende el arroyo Mazuelo al que dan escolta algunos chopos y olmos. En lo más alto del casco urbano campea su iglesia parroquial de San Andrés.

El nombre del lugar se menciona el año 1068 en la Colección Diplomática de San Salvador del Moral: “…et in Petrosa uno solare com suo homine”. El año 1154 ese Petrosa es recordado formando parte del alfoz de Muñó.

Según consta en el Cartulario de San Millán, en una carta testamentaria fechada el 6 de julio de 1068, el nombre Aznar Sánchez y su mujer Gontroda, donaron a San Millán la mitad de sus posesiones repartidas por varios lugares;  Pedrosa y Muñó están entre los lugares reseñados. Pero fue el Hospital del Rey quien dispuso de grandes posesiones en Pedrosa de Muñó, en realidad, el rey Alfonso VIII donó al Hospital toda la villa con sus casas, collazos, viñas, etc. Con anterioridad Pedrosa de Muñó había pertenecido al monasterio benedictino de San Pedro de Arlanza hasta que, como hemos dicho, Alfonso VIII incorporó plenamente la villa al señorío del Hospital del Rey en 1213, aunque compensando a la abadía benedictina con otras villas y posesiones.

Un privilegio fechado en Valladolid,  el 23 de septiembre de 1318, confirma y recuerda el derecho de jurisdicción e inmunidad que afecta a todos los moradores de los lugares de señorío,  y  entre ellos está Pedrosa de Muñó. El apogeo señorial del Hospital tuvo sus altibajos y por unas causas u otras, por las guerras o malas cosechas o, simplemente, por la deficiente actuación de los recaudadores, lo cierto es que la villa estuvo a punto de despoblarse. En realidad, la recesión económica durante el reinado de Fernando IV fue generalizada y se llegó a índices de despoblación considerables. A comienzos del s. XIV sus concejos solicitaron a Enrique IV que se redujeran los impuestos y obligaciones fiscales del lugar.

La iglesia parroquial de San Andrés está situada en lo más alto del poblado, es de estilo gótico con reiteradas modificaciones renacentistas. Su puerta de ingreso se sitúa al norte, bajo una estancia porticada y presenta rasgos renacentistas. Llama la atención su torre levantada al sur; es de planta cuadrada, de gigantescas dimensiones y achatada altura.

IGLESIA DE SAN ANDRÉS (PEDROSA DE MUÑÓ)
Iglesia parroquial de San Andrés (Pedrosa de Muñó)

El Retablo Mayor se construyó en las postrimerías del s. XVII y su estilo podría definirse como prechurrigueresco, aunque el tabernáculo podría ser más antiguo. Pudo haberlo realizado Diego de Suano (como el de Mazuelo), tanto por los paneles laterales ornados con motivos vegetales, como por las ménsulas en las que apean las columnas salomónicas o las tarjetas situadas sobre los nichos. Lo preside una talla de San Andrés a quien escoltan San Pedro y San Pablo. Arriba, en el remate adaptado al testero, hay una interesante talla sedente de la Virgen con el Niño de comienzos del XVI. Los otros dos retablos son de finales del siglo XVIII, aunque el de la Virgen del Pilar puede ser anterior pero muy transformado.

Conserva la antigua pila bautismal de finales del s. XII o principios del XIII: es románica, de copa semiesférica, lisa, rematada en bocel y con el relieve en la basa de una cabeza antropomorfa que lleva pelo largo y una especie de tonsura que la asocia  al clero.

Pedrosa de Muñó fue el único pueblo del Can de Muñó, si exceptuamos Santa María del Campo, que contó con dos parroquias, sin que podamos explicarnos el por qué dado el escaso vecindario que siempre poseyó: en el año 1528 no llegaba a los 10 vecinos, población muy baja y similar a la de Cayuela. 

BIBLIOGRAFÍA:

El Alfoz de Muñó: una comarca surgida en la época de la repoblación y El Arte Románico en el Alfoz de Muñó de D. BRAULIO VALDIVIELSO AUSÍN

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