VILLAGUTIÉRREZ

Desde el siglo XI aparece ya documentado como Villa Gutier  y formando parte de la histórica comarca de Muñó. Está emplazado en medio de un vallejo regado por el río Hormazuela, en cuyas riberas se tienden preferentemente sus tierras de labrantío. Cerrando los horizontes orientales y del poniente se encuentran una serie de laderas y colinas de tierras calcáreas y desarboladas.

De su existencia tenemos noticias al marcar los límites de la iglesia patrimonial de Santa María de Hormaza que el conde castellano García Fernández había donado en el año 975 al Monasterio de San Pedro de Berlangas. En 1068 se recoge su nombre en el célebre privilegio otorgado por Sancho II al obispo don Simón para reestablecer la Sede de Oca. Años después en 1088, Alfonso VI por consejo de su hermana doña Elvira, entregó la villa al monasterio de San Salvador de Oña. También la documentación histórica es pródiga con esta villa y con sus gentes al recoger numerosas escrituras fechadas en los siglos XIII y XIV, preferentemente de compraventas y trueques de bienes, no sólo entre distintas personalidades, sino que también entran en la documentación célebres monasterios como el de Las Huelgas de Burgos y el de la Trinidad.

IGLESIA DE SAN EMETERIO Y SAN CELEDONIO (VILLAGUTIÉRREZ)
IGLESIA DE SAN EMETERIO Y SAN CELEDONIO (VILLAGUTIÉRREZ)

Pese a la realidad histórica y el movimiento de personalidades durante el siglo XII, el único edificio notable que perdura de aquellos tiempos medievales es la iglesia parroquial dedicada a los santos Emeterio y Celedonio. No sólo es el monumento más importante del lugar, sino también el más vistoso y artístico. Se trata de un edificio magnífico, llamativo por las grandes dimensiones de su fábrica levantada en piedra que combina el sillarejo y la mampostería. Originariamente, en las postrimerías del siglo XII o primer tercio del XIII, se erigió una iglesia románica, de una sola nave basilical, con cabecera rematada en ábside semicircular y espadaña a los pies. A lo largo de los ocho siglos de existencia la fábrica románica ha sufrido grandes cambios, ampliaciones y recrecimiento de muros, pero permanecen varias estructuras románicas. Se erigió la iglesia siguiendo los métodos constructivos que fijaba el románico dominante, aunque en realidad se trataba de un estilo ya decadente, tardorrománico, con influencias de un gótico naciente. Las modificaciones efectuadas se limitaron a elevar los muros, a convertir a la espadaña situada a los pies del templo en torre con el correspondiente campanario y más tarde se adosaron otras edificaciones en el lado meridional como la sacristía, el cubo de acceso al campanario y el pórtico que custodia la entrada. La portada va incrustada en un muro adicional que se adosó a la fachada meridional y que en la actualidad, a causa de la edificación del pórtico es imposible apreciar. Sí podemos contemplar la portada  cuya organización se amolda a las características del estilo tardorrománico: gran abocinamiento, profusión de arquivoltas, arcos apuntados y ornamentación vegetal en los capiteles. 

Interior de la iglesia

La ventana del norte sirve de hornacina para una preciosa imagen de Nuestra Señora. Se trata de una imagen románica preciosa que suele remontarse al siglo XII o XIII. La capilla absidal es quien mejor muestra los restos del templo románico, le precede un arco de medio punto volteado sobre jambas que corresponde al contrafuerte que aparece en el exterior.

Destaca la pila bautismal  ya que se remonta a los orígenes de la iglesia. Se trata de una pieza estructurada con copa troncoesférica y una base formada por un pilar cilíndrico. Tampoco dejará de sorprender al visitante la presencia de una diminuta pila que aparece junto a la base y que designamos como “pila de corporales” porque en ella se vertía el agua utilizada para lavar, entre otros objetos sagrados, los corporales. Estos ejemplares son muy escasos en la comarca de Muñó, se han ido perdiendo sobre todo cuando las pilas bautismales han sido trasladadas del correspondiente baptisterio. 

BIBLIOGRAFÍA:

El Alfoz de Muñó: una comarca surgida en la época de la repoblación y El Arte Románico en el Alfoz de Muñó de D. BRAULIO VALDIVIELSO AUSÍN

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